Por : Freddy Uquillas Granados. - Nunca pensé que la adrenalina era capaz de hacer tanto. Registrar 56 minutos y unos tantos segundos más en ese maratón de 10K fue para mi una Gran Victoria. Esa bendita hormona, importante neurotransmisor del sistema nervioso y capaz de dar una respuesta inmediata a cualquier estímulo, me hizo bajar de 1 hora que usualmente corría en esa distancia. Más de ochocientos corredores participaron en el maratón de FundaParkinson en esa edición. Una detonación explosiva nos anunció la partida de la carrera. Debo confesar que todos los competidores salían a su máxima velocidad, como toro de casta en corrida cuando sale al ruedo. Automáticamente era inevitable en ese momento no correr al 100 por ciento. Sin embargo, en la medida en que pasaban los metros de competencia, entendí, que se debía establecer control en el ritmo de carrera para poder llegar a la meta. La inexperiencia se hacía una experie...
Por : Freddy Uquillas Granados Sabía que era la última vez que lo vería. Fue una mañana bien temprano cuando salí de la casa, mientras él dormía y no quise despertarlo para despedirme. Definitivamente esa escena, me ha marcado para toda la vida y alimenta mi tristeza y mi sentimiento de culpa. No sabemos nada de la vida. Sólo dejamos que los hechos ocurran y luego revivir en los recuerdos. Así como revivo en los recuerdos de mi amado padre Fabián. Solíamos coincidir en muchas ocasiones, a la salida de nuestras habitaciones. Yo por un lado, rodaba la puerta panorámica de vidrio y me sentaba en la butaca del pasillo. Y él por el otro, cerraba la reja de su cuarto y se acercaba hasta el pequeño recibo y se sentaba en otra butaca a mi lado. Era generalmente en la mañanas, con el canto de los pájaros de fondo y una deslumbrante vista a la verde montaña, donde se observaba una carretera por donde transitaban los carros que iban al campo. Todo era muy espontáneo. Y extremadamente agradable re...